Creo que es la mejor frase con la que puedo expresar mi punto de vista
sobre la moda. Avanza tomando como referente la temporada anterior y
año tras año, vemos el intento que se hace por rescatar viejas fórmulas
que tuvieron éxito en el pasado. ¿Qué es? ¿Cómo se extiende? ¿Cómo se
impone? Seguramente cada uno tenga sus propias conclusiones. Una cosa
está clara, sin importar los diferentes modos de entenderla, hay moda.
Y eso es inevitable. El panorama no es claro respecto a ella. No es
?vestimental?, es un espacio vacío. Vestimos ropa, no moda. Sabemos qué
se lleva este año por lo que se ha mostrado el anterior y conocemos el
futuro porque mientras empleamos prendas se va decidiendo qué va a
venir después. Todo lo que tenemos que hacer es llegar a comprender que
va por ciclos. Saber que algo que se ha llevado seguramente volvamos a
verlo en la calle, y asumir que algo que nos parecía impensable se hará
hueco antes o después. Pero hubo un momento en el que no todo estaba
hecho, en el que lo que parecía impensable realmente lo era. Un momento
en el que sólo algunos se atrevieron a innovar, y consiguieron
revolucionar su época. Algunos que fueron considerados excéntricos y
que ahora son vistos como genios. Entre ellos, Yves Saint Laurent.

No voy a hacer un resumen de su biografía porque la intención no es
saber ni dónde nació, ni en qué año?sino su aportación y trayectoria en
la moda. Como dijo en su día su socio y amante Pierre Bergé, Yves fue
?un genio en una industria para idiotas?. Desde que era pequeño se
veían sus dotes como creador, así que se matriculó en una escuela de
alta costura. Tras pasar en ella un tiempo la encontró aburrida y dejó
de asistir a clases. Se presentó a un concurso y con su esbozo para un
vestido de cóctel ganó el primer premio. Con esto consiguió darse a
conocer entre la sociedad parisina. Así fue presentado a Christian
Dior. Comenzó a trabajar bajo sus órdenes en 1954 y llegó a convertirse
en su ?mano derecha?. Colaboró de forma muy estrecha con Dior, algo muy
importante en su trayectoria, pues marcó su estilo para siempre. La
muerte de éste supuso un shock para Saint Laurent. Él era su sucesor,
pero en aquellos momentos era un desconocido para el público de la
firma. Tomó las riendas y decidió renunciar al forro, a lo
desequilibrado, a lo antiguo y a la ostentación. Añadió, sobre todo,
innovación. Tras ser nombrado director de arte de la firma, lanzó su
primera colección, que presentó con el nombre de ?Trapecio? y con la
que obtuvo un gran éxito.
En 1966 lanzó su gran clásico, el esmoquin. Se convirtió con él en
el pionero de una moda más democrática, rápida y asequible. Creó un
estilo andrógino con el que pretendió encontrar para la mujer el
equivalente del traje de hombre. En 1970 sus desfiles destacaron por la
presentación de la americana femenina y vestidos y blusas que dejaban
la espalda al descubierto. Pero el hecho de que su colección «Estilo
años 40» obtuviera muy malas críticas fue motivo suficiente para que
Yves decidiera abandonar la moda durante los dos años siguientes. En
1998 creó la que sería su última línea de prêt-à-porter.
Respecto a la aportación estilística de Saint Laurent a la moda, se destacan como creaciones más identificativas:
- El smoking para la mujer.
- El traje pantalón, en una época en la que las mujeres llevaban pantalones sólo en el entorno casual o deportivo.
- El trench. También prenda masculina que estaba limitada entonces al sport.
- La sahariana. Empleada únicamente para el vestuario del safari,
cualquiera que la empleara fuera de ese entorno parecía disfrazado.
- El traje camisero. Vestir para la noche a una mujer desvistiendo a un
hombre, (otra transgresión) porque el concepto ?alta costura? en esa
época era muy diferente a lo que este traje representaba.
- La transparencia. Precursor en su empleo en la pasarela de 1968.
- Padre del Prêt-à-Porter. Primer modisto que abre una boutique de prêt-à-porter fuera de su casa de alta costura.
Comienzan a hablar de él las nuevas generaciones de diseñadores,
citándolo como inspiración en sus colecciones. Quien, sin duda, más lo
veneró, fue Tom Ford con sus trajes de pata de elefante creados para
Gucci. Fue precisamente Tom Ford quien se hizo cargo de todo en la
firma, excepto de la alta costura, de la que siguió a cargo Saint
Laurent.

Saint Laurent anunció su retirada del diseño en 2002, dejando el
trabajo creativo a Stefano Pilati, que continúa dirigiendo la firma
hacia los tiempos modernos. YSL es considerado último superviviente de
una corriente de modistos obsesivos iniciada por Paul Poiret y
continuada por Chanel, (a quien, por supuesto, también dedicaremos un
artículo); Schiaparelli, Dior o Balenciaga. Diseñadores que hicieron de
París la capital mundial de la moda. Cabe destacar en su trayectoria el
hecho de ser el primer modisto que expuso su trabajo en un museo; el
Metropolitan de Nueva York. El Museo de Bellas Artes de Pekín expuso
también sus obras, al igual que el Museo de la Moda de París. Fue el
primero en quebrantar las reglas de la alta costura, su espíritu
transgresor nunca afectó a su estética. Con su apuesta por la
femineidad demostró que no todo vale. Una declaración que hizo tras su
retirada y que me gustaría señalar: ?Lo único que lamento es no haber
inventado el pantalón vaquero?.
Su muerte, el 1 de junio de 2008 supuso la despedida de uno de los más grandes. Descanse en paz.