Atmósferas claustrofóbicas, voces predominantemente graves y letras oscuras son una de las señas de identidad que conforman lo que -en el temprano Londres del 77- se denominó el ?Post-punk?. Para comprender los precedentes de esta ola se suele recurrir al que fue co-fundador de Joy Division, Ian Curtis, quien reflejaba el espíritu del género esgrimiendo el ya clásico ?estoy jodido? frente al ?que te jodan?, o el ?no hay presente? en lugar del ?no hay futuro? del que hasta ahora había sido el contexto musical en el que giraban bandas como Sex Pistols en el entorno del punk.
Esta nueva perspectiva nihilista fue el caldo de cultivo para la primera oleada de la que se empezó a denominar música gótica, creando -pese a las obvias diferencias entre bandas- un sonido propio del que han bebido y siguen bebiendo multitud de autores aún en la actualidad. De esta primera remesa surgen bandas como The Cure, quienes a pesar de poseer varios periodos musicales, sus primeros trabajos (el LP Pornography de 1982 es un buen ejemplo de ello) estaban estrechamente ligados con la escena. Otros representantes de la primera oleada fueron The Glove (proyecto de Robert Smith, líder de The Cure), Bauhaus, Siouxsie and the Banshees, The Sisters of Mercy, Christian Death, Echo and the Bunnymen o los madrileños Parálisis Permanente.
Las influencias de las que se nutrió el Post-punk en sus inicios, tanto musicales como líricas, fueron variadas. En lo musical se vio contribuido por el propio Punk -con el que compartían rasgos-, por el Glam Rock o incluso el Funk; generalmente se usaban guitarras, bajo, batería (ocaja de ritmos), y eventualmente algún sintetizador. En cuanto al mensaje existen influencias desde el romanticismo al cine de serie B -normalmente de terror-, por lo que el abanico se presenta bastante dinámico en ese sentido, pese a compartir cierto nexo de unión entre grupos dada la temática predominantemente oscura de las mismas.
No obstante, amén de la frescura musical inicial, el mayor logro del Post-punk ha sido su legado: no sólo consiguió ser influencia -directa e indirecta- en el panorama musical sino que erigió a su alrededor toda una subcultura que aún se mantiene viva. De este modo, éste se ha visto ligado a sonidos dispares que van desde el EBM -puramente electrónico- al gothic rock más contemporáneo, siendo esta huella una parte imborrable, aunque a veces un poco olvidada, de la historia de la música contemporánea.
Por último, si se siente curiosidad por este tema recomendaría como bibliografía complementaria el libro 'La Década Obscura' de Fernando O. Paino, donde se analizan en primera persona las raíces y repercusiones del género.