Todo comenzó hace unos años cuando la economía mundial cabalgaba en una senda ascendente. La mayoría compraban casas, pedían hipotecas sin preocuparse por el mañana y los bancos hacían sus negocios; todo iba sobre ruedas. Sin embargo, las hipotecas eran concedidas no sólo a personas con un trabajo fijo, con unos buenos ingresos, sino también a aquellas personas con un sueldo bajo y tal vez, un trabajo inestable.
Como todos sabemos, y aunque a algunos no les guste reconocerlo el mundo depende en gran parte de lo que ocurra en Estados Unidos, fue allí donde comenzó la crisis, llamada en aquel momento: ?pequeña recesión económica?, en palabras de nuestro señor presidente. De eso se trata la globalización, todo nos afecta a todos. Los bancos europeos hacen negocios con los americanos, con los asiáticos y así funciona el mundo.
En estos momentos todos se echan las manos a la cabeza. La palabra crisis, está en boca de todos, la economía no es una ciencia exacta, por no decir que casi ni es ciencia, nada es previsible en ella, todo va por ciclos. Pero, ¿acaso no se veía venir una situación así? Tal vez sí o tal vez no, lo que sí está claro es que España será uno de los países que más tardará en salir de la crisis, y muchos se preguntan porqué. Las razones son más que evidentes, en nuestro país uno de los sectores más importantes en la economía, aparte del de servicios, es el sector automovilístico. En la situación actual apenas se conceden créditos, no se compran casas, y mucho menos coches, en nuestro país millones de personas viven del sector del automóvil y de la construcción. Las tasas de desempleo son desorbitadas, y que no nos engañen. En los telediarios nos dicen que el paro ha disminuido de un mes a otro, pero siento decir que eso no siempre es así, puede haber crecido menos que el mes anterior pero sólo se decrece cuando se toma un valor negativo, cosa que no ocurre tan a menudo como nos quieren hacer creer.
También podremos haber oído recientemente el revuelo formado por los nuevos Presupuestos Generales del Estado, que han sido aprobados por el pacto mantenido con dos partidos minoritarios, el PNV y Coalición Canaria. Está claro que el partido que gobierna en este país es un partido muy volcado con las acciones sociales, pero ¿creen ciertamente que sin hacer una reducción notable en el gasto público, y subiendo los impuestos la crisis se acabará?, la respuesta es NO. Lo que se recaude con la subida de impuestos se gastará en políticas sociales, e incluso lo gastado en prestaciones sociales será muy superior a lo que se recaude con el aumento impositivo.
La solución a la crisis está en invertir tiempo y dinero en políticas para la creación de empleo y modernizar el sector productivo del país, pero parece que a nuestros representantes no se les ocurre nada. Desde la Unión Europea auguran que el paro español superará el 20% durante 2010 e incluso en 2011, el desempleo alcanza cotas históricas, en estos momentos se sitúa ya en el 19,3% pero ya no somos los primeros de los países europeos, ahora nos supera Letonia. ¡Uy! para una vez que éramos los primeros en algo?